Introducción
Las metodologías educativas basadas en el paradigma constructivista conllevan al reconocimiento de sus actores, esto es, tanto del docente como facilitador de un proceso activo y de los estudiantes quienes son el eje central del mismo. En este sentido, el proceso de enseñanza-aprendizaje se desarrolla al tomar en consideración el entorno común de sus participantes, además de los conocimientos previos y de otros aspectos como sus intereses y motivaciones, con ello se espera facilitar la adquisición o fortalecer el conocimiento, su deconstrucción, reconstrucción y/o resignificación; de esta manera se aleja de la esterilidad que conlleva el desarrollo de actividades académicas centradas en forma exclusiva en paradigmas conductistas1,2.
Los postulados del constructivismo han sido acogidos en la formación universitaria, siendo incorporados no sólo en el ámbito de la pedagogía, sino también en las carreras de salud como la enfermería. La incorporación de metodologías activas como el aprendizaje basado en problemas y casos o la simulación es evidente. Esto es coherente con la actualización de diseños curriculares que responden a las exigencias de calidad en la formación a nivel país3-6.
Desde este escenario, las personas dedicadas a la labor docente y académica se enfrentan a la necesidad de evaluar constantemente sus metodologías e incorporar las adecuaciones necesarias para favorecer el aprendizaje, guardando relación con los lineamientos para la formación basada en competencias, las cuales, pese a ser diferentes según los sellos diferenciadores de las instituciones formadoras, para el caso de aquellas que imparten la carrera de enfermería, mantienen un vínculo común relacionado con el deber de resguardar la incorporación de las características epistemológicas que la posicionan como disciplina, profesión y arte7,8.
En relación con lo anteriormente descrito, es pertinente mencionar brevemente cada una de dichas características: como disciplina, la enfermería ha logrado consolidarse gracias a sus paradigmas de cuidado y al desarrollo de un lenguaje estandarizado o taxonomías, que permiten establecer el carácter sistemático del ejercicio del cuidar, sea este dirigido a individuos, familias y/o comunidades9,10.
Como profesión, la enfermería desarrolla su ejercicio cotidiano de acuerdo con estructuras normativas y legales que conllevan responsabilidades ético-jurídicas11,12, lo cual motiva el fortalecimiento disciplinar en sus acciones rutinarias de cuidado, y la necesaria evidencia estos a través de parámetros como los registros clínicos.
Respecto al último componente, y no por ello el menos importante, se da el carácter de la enfermería como arte, entendiendo este como un concepto complejo en el que están involucradas las experiencias del profesional de enfermería en su interacción material e inmaterial con el sujeto del cuidado, lo que le permite aproximarse a su compresión, de esta forma mejora tanto su práctica de cuidado como el ejercicio crítico de su profesión13,14.
Si bien estas tres características son abordadas durante la formación de los profesionales de enfermería, es común apreciar que el foco de dicho proceso usualmente está centrado en los componentes disciplinar-profesional y con menos fuerza en el estético que conlleva a la incorporación del arte; pese a ello existen experiencias académicas que dan cuenta del interés e importancia de incluirlas en la formación15,16.
Desde este contexto, se consideró pertinente incorporar los fundamentos pedagógicos que otorga el constructivismo y en particular, el aprendizaje significativo17 en una asignatura en la cual se enseñan los cuidados de enfermería en personas mayores. Es por ello que su aplicación se planeó a través de dos estrategias: la primera, una pauta de valoración clínica basada en los dominios NANDA (North American Nursing Diagnosis Association)10, idea que había sido sugerida por estudiantes en años anteriores para facilitar el desarrollo del proceso de enfermería; la segunda estrategia consistió en solicitar a los estudiantes el desarrollo de un ejercicio artístico de libre elección en el que pudiesen vincular elementos del cuidado de enfermería en este grupo etario.
Con estos dos aspectos se espera contribuir a la formación del pensamiento crítico en los estudiantes y por ende, facilitar sus habilidades en la implementación de cuidados. Esto resulta fundamental para que el ejercicio profesional sea activo, se convierta en una práctica que trascienda la formación universitaria y acompañe al futuro profesional de forma cotidiana18-19.
Los resultados obtenidos en el transcurso de la asignatura generaron la necesidad de difundirlos con el fin de contribuir a visibilizar las prácticas académicas de enfermería en la formación de pregrado, motivo por el cual se trazó como objetivo general del presente trabajo analizar los resultados de la evaluación realizada a un grupo de estudiantes de enfermería respecto de experiencias formativas en el contexto de una asignatura desde la que se aborda el cuidado de personas mayores en una universidad pública en la Región de Los Lagos en Chile.
Materiales y métodos
La metodología educativa se aplicó a un curso de IV año de enfermería en la asignatura “Proceso de Enfermería en el Adulto Mayor” en la cual se abordan cuidados geronto-geriátricos de enfermería. Para ello se desarrolló un contenido teórico condensado antes del ingreso a las prácticas institucionales. El curso estuvo compuesto por 22 estudiantes, quienes en su totalidad aplicaron en forma individual la pauta de valoración con base en el NANDA, que fue entregada en forma previa a las prácticas institucionales para ser incorporada en la valoración de personas mayores de un Establecimiento de Larga Estadía para el Adulto Mayor (ELEAM), cuya población se caracteriza por presentar síndromes geriátricos.
Respecto del trabajo artístico, éste fue solicitado como parte del contenido teórico en forma voluntaria al grupo de estudiantes, de los cuales 18 lo llevaron a cabo durante el desarrollo del componente teórico de la asignatura. El trabajo consistió en realizar una producción artística en modalidad libre, por ejemplo: pintura, fotografía, relatos, cuentos, entre otros, según el interés, afinidad y/o habilidades de los estudiantes, a partir de los cuales se pudiera evidenciar aspectos relacionados con el cuidado de enfermería y las personas mayores. La calificación obtenida tributó a quienes lo realizaron en un porcentaje de una de las evaluaciones teóricas principales.
Al finalizar el curso se realizó la evaluación de la asignatura para conocer la opinión y percepciones de los estudiantes. Para darle mayor estructura a este proceso se tomó como base aspectos relacionados con diseños de investigación cuantitativo de tipo descriptivo y cualitativo, por este motivo se invitó a participar a los estudiantes con carácter voluntario, obteniéndose respuesta de 15 de ellos para el componente cuantitativo y 8 para el desarrollo de grupos focales y entrevistas individuales.
Se trazó como objetivos específicos de la evaluación: identificar la opinión de los estudiantes respecto de la pauta de valoración de práctica clínica con base en el NANDA e indagar respecto de su percepción del trabajo artístico desarrollado.
Para cumplir el primer objetivo específico se elaboró un cuestionario de carácter anónimo que contenía preguntas estructuradas y semiestructuradas con opción de respuesta breve, y luego se envió a través de correo electrónico, mediante el uso de la aplicación de “formularios” de Google®; esta información posterior-mente se analizó empleando frecuencias y porcentajes.
El cuestionario contenía las siguientes preguntas: Respecto de la pauta de valoración de enfermería basada en el NANDA, ¿considera que su aplicación fue más comprensible en comparación con otras pautas de valoración empleadas durante la carrera?; ¿la pauta le facilitó realizar otros componentes del proceso enfermero en general, tales como los diagnósticos y la planificación? Se planteó como opción de respuesta para cada una de ellas: "si" , "no" , "fue igual que otras pautas de valoración empeladas anteriormente en otras asignaturas"; para finalizar se les solicitó mencionar brevemente los aspectos positivos y por mejorar.
Para lograr el segundo objetivo se llevó a cabo un grupo focal y tres entrevistas individuales, se tomó como base un cuestionario semiestructurado. La información se recolectó en grabaciones de audio, la cuales fueron transcritas manteniendo el anonimato de los participantes y posteriormente fueron analizadas empleando el software AtlasTi 8®.
Cabe mencionar que los instrumentos de evaluación de la experiencia fueron de elaboración propia, y que se realizó un proceso de consentimiento informado a todos los estudiantes. Se destaca la buena voluntad en la participación, el anonimato y la destrucción del material de audio una vez transcrito, además de la ausencia de represalias o incentivos por parte de los académicos ante su participación, teniendo en cuenta que este ejercicio correspondía a la evaluación de la asignatura como tal. Se trató de evidenciar la experiencia educativa a través de un proceso de evaluación que tomó como referencia aspectos relacionados con diseños de investigación cuantitativos y cualitativos; sin embargo, el propósito del presente texto dista de procesos de investigación.
Resultados
El 80 % de los estudiantes manifestó que la pauta de valoración fue comprensible y facilitó las etapas de diagnóstico y planificación de cuidados, en comparación con otras pautas empleadas para tal fin (Gráfico 1).
Entre los aspectos catalogados como positivos de dicha pauta, se destacó el favorecer el orden y continuidad del proceso de enfermería en relación con las etapas de diagnóstico y planificación, lo que posibilita el uso de lenguaje estandarizado y a su vez aporta a la integralidad en la valoración.
El análisis cualitativo resultante de las entrevistas individuales y grupos focales permitió obtener diferentes códigos que fueron organizados en un mapa constituido por dos grandes componentes: las estrategias metodológicas empleadas para la construcción del trabajo artístico y el metaanálisis respecto de la experiencia, término que se empleó para enmarcar los aportes referidos por los participantes en aspectos que trascendieron a la metodología como tal (Ilustración 1).
En relación con la percepción de los estudiantes sobre la metodología educativa artística, se pudo establecer que ésta se fundamentó en tres ámbitos principales, codificados como “facilitadores”, “obstaculizadores” y “motivaciones”, siendo las citas más representativas las mencionadas en la Tabla 1.
Cabe mencionar que las motivaciones fueron consideradas como el motor para la realización del trabajo artístico, debido a que favorecieron el proceso creativo en el que se involucraron aspectos como la emocionalidad y la presencia de prejuicios existentes hacia las personas mayores, sumado a la necesidad de profundización teórica respecto de algunos elementos que facilitarían dicho proceso (Tabla 2).
Los trabajos artísticos elaborados por los estudiantes consistieron en construcciones literarias, fotografías, pinturas y dibujos; para estos tres últimos se adjuntó un texto explicativo a fin de comprender el contexto en el cual fueron elaborados (Ilustración 2).
Con base en estos trabajos se pudo percibir el aporte que representaba para ellos esta metodología hacia la gestión del cuidado, a la asignatura como tal y a otros aspectos de tipo personal, los que fueron agrupados en la categoría de metaanálisis (Tabla 3).
Discusión
La percepción de los estudiantes respecto de la pauta de valoración clínica y su contribución al proceso de enfermería y en particular, hacia el uso de las taxonomías propias de la disciplina, resulta un hallazgo relevante si se tiene en consideración que en el ejercicio rutinario del cuidado de enfermería se han evidenciado dificultades para la aplicación de éstas. Argumentan falta de conocimientos para realizarlo y otros aspectos tales como la alta demanda de cuidados por parte de los usuarios 20,21.
Cabe mencionar que la aplicación de cuidados que se fundamentan en la sistematización del lenguaje estandarizado contribuye a mejorar la calidad de estos, siendo éste un parámetro fundamental para la actuación de enfermería en el contexto de la gestión del cuidado, y con el cual se aporta además al fortalecimiento de su carácter disciplinar 23,24.
En relación con la incorporación del arte en las prácticas pedagógicas durante el período de formación de los estudiantes, se puede afirmar que contribuye con su formación integral al favorecer el desarrollo de procesos de comunicación, expresión y reflexión respecto de situaciones personales que se pueden vincular con los cuidados de enfermería. Lo cual permite su identificación como sujetos y aporta la consolidación de las competencias de ser, a partir de las cuales se espera se forje el autoconocimiento y valores como empatía y solidaridad, que conllevan a la construcción de ciudadanía, de la identidad profesional, y al fortalecimiento de aspectos filosóficos propios de la enfermería como lo son patrones del conocimiento 25_28.
La motivación evidenciada en el grupo de estudiantes para el desarrollo de los trabajos fue un factor que favoreció el aprendizaje y la proactividad en la búsqueda de nuevos conocimientos. Por tal razón, resulta importante explorar los elementos que la potencian al ser un aspecto que se considera fundamental dentro del aprendizaje significativo29.
La valoración de las didácticas implementadas en la asignatura permite establecer la necesidad de reflexión por parte de los profesionales de enfermería que se dedican a la docencia, respecto de sus prácticas pedagógicas y cómo estas incorporan aspectos epistemológicos de su disciplina en el proceso de enseñanza-aprendizaje30. Lo que conlleva a la exploración de paradigmas de formación diferentes a los tradicionales que se vinculan con visiones positivistas de la docencia y del currículum, como se ha evidenciado en otras investigaciones31.
A partir de esta evaluación, en los estudiantes se hace necesario explorar aspectos como: la percepción de deshumanización de la salud; la visión biomédica, pese a plantearse curricularmente el abordaje de paradigmas integrales de cuidado, y sobre la gestión del tiempo de estudio, teniendo en consideración lo referido en cuanto a la percepción de sobrecarga académica. Por último, se considera pertinente incorporar este tipo de metodologías en otras asignaturas y niveles de estudio.
Conclusiones
El profesional de enfermería que se dedica a la docencia debe propender por la incorporación de prácticas pedagógicas que permitan relevar la generación de cuidados fundamentados en aspectos disciplinares y epistemológicos que les son propios, además de fomentar la reflexión respecto del aporte que éstas realizan a la formación de las competencias del ser.
Se puede apreciar la necesidad de contar con asesoría para la implementación curricular en enfermería de tal manera que se garantice los aspectos anteriormente comentados, además de generar las alianzas respectivas con profesiones como la pedagogía en artes, con el fin de elaborar instrumentos que permitan la evaluación del ejercicio artístico.
Se reconoce como limitaciones de este estudio, haber omitido la percepción de los cuatro estudiantes que no desarrollaron el trabajo artístico, además se destaca que esta investigación corresponde una innovación educativa. Por tal razón, los datos presentados no pretender establecer generalizaciones o inferencias ya que su intención es evidenciar prácticas exitosas pedagógicas con enfoque disciplinar.
Consideraciones éticas
Pese a ser una innovación educativa, para el abordaje del presente trabajo se aplicó medidas para el resguardo de la confidencialidad y anonimato de las personas que participaron en la evaluación de la asignatura, motivo por el que se realizó el proceso de consentimiento informado, en el cual se solicitó la autorización para el uso de la información en el presente texto.