INTRODUCCIÓN
El deporte canino ha ido cobrando popularidad en los últimos años. La diversidad de razas y su amplio espectro de habilidad atlética permite que se adapten a diversas actividades de trabajo, caza y deporte (Pellegrino et al. 2014). Dentro de las actividades que hacen populares los deportes caninos, se pueden incluir las pruebas de agilidad, pelota voladora y pruebas de disco (frisbee), búsqueda y rescate, salto de obstáculos y pruebas de caceria subterránea (Baltzer 2012). Al considerarlas, surge la necesidad de estandarizar programas de entrenamiento y pruebas de ejercicio aplicables en caninos que contribuyan a mejorar el rendimiento fisico. Asimismo, propietarios, entrenadores y veterinarios necesitan parámetros fisiológicos que permitan evaluar la condición fisica de los perros (Ferasin y Marcora 2009). El uso de trotadora motorizada se muestra como una herramienta útil en la medicina del deporte canino (Ferasin y Marcora, 2007), pues permite controlar las condiciones del ejercicio -particularmente velocidad y duración- , lo que facilita la estandarización de pruebas de ejercicio y de programas de entrenamiento (Pellegrino et al. 2014).
Una de las mediciones utilizadas a nivel sérico para verificar un grado de fatiga muscular frente a una prueba de esfuerzo intenso es la del lactato, producto del metabolismo anaeróbico (Guyettel et al. 2011). El principal papel fisiológico de la producción del lactato es permitir la glucólisis y la producción de energia cuando la demanda de energia celular excede la capacidad de producción de energia mitocondrial aeróbica (Mooney et al. 2014).
La intensidad y duración del esfuerzo realizado determinan el metabolismo energético predominante durante el ejercicio. Parámetros como la frecuencia cardiaca (FC), temperatura rectal (T°) y concentración de lactato sanguineo son indicadores confiables para evaluar la respuesta fisiológica al ejercicio en trotadora motorizada en perros sin entrenamiento deportivo previo, como también para la planificación de rutinas de entrenamiento especificas (Piccione et al. 2012).
Algunas caracteristicas morfológicas de las diferentes razas de caninos permiten categorizar la especie en braquicefálicos (cráneo corto y ancho), mesocefálicos (cráneo intermedio) y dolicocéfalico (cráneo largo) (Shively 1993; Sisson y Grossman 1999; Köning y Liebich, 2005; Dyce et al., 2012). Estos presentan, además, una morfologia diferente en cuanto a contextura y distribución muscular, como también a nivel de anatomia respiratoria superior. Por esta razón, el objetivo de la investigación fue realizar la medición sérica de lactato y la frecuencia cardiaca en pacientes caninos braquicefálicos, mesocefálicos y dolicocefálicos sometidos a prueba de esfuerzo en trotadora motorizada.
MATERIALES Y MÉTODOS
Tamaño de la muestra
Para la inclusión de los pacientes, se realizó un muestreo no probabilistico por conveniencia (Otzen y Manterola, 2017), buscando pacientes con caracteristicas que cumplan con los criterios de inclusión. Se hizo barrido por las clinicas veterinarias de la ciudad de Puerto Montt, Chile. Una vez seleccionados los pacientes, se estableció una comunicación telefónica con los duenos para informarles acerca del estudio y, posteriormente, recibir su autorización firmada por escrito. Las pruebas se realizaron en la clinica veterinária Terravet, de la ciudad de Puerto Montt. El estudio fue autorizado por el Comité Ético -Cientifico Macrozona Sur de la Universidad Santo Tomás (ORD: N.° 132 - 2018).
Población de estudio
La investigación fue realizada en 15 perros clinicamente sanos, todos ellos al dia en cuanto a manejos de sanidad y chequeos médicos rutinarios. Para su ejecución y participación, se consideraron ciertos criterios de inclusión entre los cuales destacamos: machos y hembras, sin distinción racial, de biotipo braquicefálicos, mesocefálicos y dolicocefálicos, según cálculo de indice cefálico, lo que permitió la selección 5 de pacientes con los caracteres cefálicos indicados. Los perros, además, requerian estar en un rango etario entre 2 y 5 años, su condición corporal deberia estar entre 3 y 3,5 (escala de 1-5), ser de talla mediana o grande (entre los cuales destacaron pesos desde los 10 a 35 k), con actividad comprobada (minimo 3 salidas de paseo por semana, con un promedio de 25 minutos), alimentación balanceada y esterilización realizada.
Muestras
Se tomaron muestras de sangre en horario diurno mediante venopunción cefálica, y se determinó la frecuencia cardiaca (FC) por medio de un oximetro veterinario portátil a nivel de pabellón auricular en reposo y al descanso, una vez iniciada la prueba. La evaluación de la concentración de lactato sérico se hizo mediante las tiras de Accutrend Plus®
Prueba de esfuerzo
Los pacientes caninos fueron sometidos a una prueba de esfuerzo submáxima en trotadora motorizada (tabla 1). El tiempo se ajustó de acuerdo con la frecuencia cardiaca submáxima observada por el oximetro portátil Etco2 ® (rango máximo requerido: 140 latidos por minuto).
RESULTADOS
Los 15 pacientes llegaron a completar la prueba; sin embargo, dos braquicefálicos y dos mesocefálicos necesitaron mayor tiempo de adaptación a la trotadora motorizada, debido al nerviosismo y a la resistencia a caminar sobre la cinta. Por ello, se generó acostumbramiento en visitas previas.
En la tabla 2 se presenta la relación de los niveles de lactato sérico y frecuencia cardiaca en pacientes, de acuerdo con su morfologia craneana. Se evidencia una fatiga mayoritariamente en perros braquicefálicos por medio del aumento de la FC, con parámetros cercanos a los 150 latidos por minuto. Sus niveles de lactato sérico alcanzaron rangos superiores cercanos a 3,9 mmol/l. El nivel de lactato sérico promedio fue de 3,26, 3,32 y 3,16 mmol/l, y el promedio de frecuencia cardiaca fue de 111,0, 107,8 y 108,0 para los perros braquicefálicos, mesocefálicos y dolicocefálicos, respectivamente.
Discusión
Para la ejecución de la prueba, fue necesario la incorporación de medios de sujeción como arneses que permitieron asegurar al perro mientras corria, logrando un comportamiento adecuado y de tranquilidad y reduciendo los fracasos de este tipo de prueba, según lo planteado por Kittleson et al. (1996), quien senala que los pacientes no capaces de generar una adaptación por medio de elementos de sujeción aumentan los fracasos en este tipo de actividad.
Una vez iniciada la prueba, todos los pacientes sin diferenciación de biotipo cefálico mostraron signos de agotamiento moderado. Esto fue observado a los 10 minutos por medio de la visualización de un incremento del jadeo, sialorrea y frecuencia cardiaca > 130 latidos por minuto (tabla 2), caracteristica que fue superior en perros braquicefálicos. Considerando que la prueba no fue diferente entre sexo y raza, tiempo e inclinación de no más de un 15%, los valores obtenidos fueron similares a los planteados por Ferasin y Marcora (2009), en su estudio con labradores.
Con respecto a las mediciones de lactato sérico de los diferentes pacientes caninos, se observaron niveles superiores en perros mesocefálicos, categorizándose, según González y Arboleda (2017), como un incremento leve de los niveles séricos de lactato (tabla 6). El 70% de estos pacientes fueron de fenotipo labrador Retriever. Este biotipo cefálico presentó una media X-= 3,32 mmol/l, a diferencia de lo observado en los pacientes caninos dolicocéfalos que presentaron valores inferiores (X- = 3,16 mmol/l). A pesar de presentar una mayor extensión de la cavidad nasal, estos resultados dan a entender que la capacidad de intercambio gaseoso no se relaciona directamente con esta zona anatómica. Esto conduce a realizar investigaciones relacionadas en la conformación morfológica de estructuras que participan en fuerza e intercambio gaseoso en pacientes caninos, con la idea de continuar potenciando el conocimiento sobre el entrenamiento de esta especie. El 80% de estos pacientes pertenecian a la raza Collie y el 20% a la raza galgo.
En relación con las frecuencias cardiacas, se observó que mayoritariamente perros braquicefálicos (99% de raza bóxer y 1% Boston Terrier) presentaron niveles superiores en estado reposo > 80 latidos por minuto, lo que dio una media de X- = 111 latidos por minuto. Esto se modificó una vez iniciado el esfuerzo fisico en los pacientes, incrementando su frecuencia cardiaca sobre 100 latidos por minuto, resultado que se asimila a lo planteado por González et al. (2017), quienes indican que los perros aumentan su frecuencia cardiaca en respuesta al ejercicio como un mecanismo adaptativo, debido a un aumento del gasto cardiaco para facilitar el aporte de sangre a los tejidos y asi satisfacer el mayor requerimiento de oxigeno y demandas energéticas.
Las respuestas del sistema circulatorio al ejercicio tienen como fin adaptar el flujo sanguineo a los músculos activos (Olmos 2010), están dirigidas a aumentar el aporte de O2, tanto en músculo esquelético como en el sistema cardiaco, con el fin de sostener el aumento del metabolismo y facilitar la remoción de los productos metabólicos de desecho (Garcia et al. 1999).
Las medias de los niveles de lactato sérico no fueron significativas entre las tres categorias. A igual que lo planteado por Pellegrino et al (2013), los resultados obtenidos posiblemente correspondan a un entrenamiento aeróbico de los animales. El equilibrio observado en los niveles de lactato sérico podria reflejar una adaptación de los perros a la intensidad y duración del esfuerzo exigido en este trabajo.
CONCLUSIONES
Es importante considerar el esfuerzo fisico al cual son sometidos los pacientes caninos destinados a planes de entrenamiento o a ejercicio rutinarios con sus dueños.
Los resultados obtenidos se relacionan con un entrenamiento aeróbico aplicados en animales. El equilibrio observado en los niveles de lactato sérico podria reflejar una adaptación de los perros a la intensidad y duración del esfuerzo exigido en este trabajo.
Las mediciones de los niveles de lactato sérico y frecuencia cardiaca en caninos braquicefálicos, mesocefálicos y dolicocefálicos sometidos a prueba de esfuerzo en cinta (treadmill) presentaron variaciones no significativas entre los diferentes biotipos cefálicos. Las medias obtenidas no permiten concluir que el grado de fatiga muscular presenta una relación directa entre los biotipos sometidos a la prueba de esfuerzo.
Dentro de la mediciones y comparaciones aplicadas de manera particular entre cada biotipo se observaron que los perros mesocefálicos fueron los que presentaron mayor diferencia en las variables evaluadas, se observó una media de lactato sérico de 3,32 mmol.
En relación con las frecuencias cardiacas, se observó que mayoritariamente los perros braquicefálicos presentaron una media de 111 latidos por minuto. A pesar de que estos pacientes presentaron un mayor esfuerzo fisico al momento de realizar las pruebas no existe relación directa con sus niveles de lactato, el cual presentó una media 3,26 mmol/l. Es decir, estos pacientes, en el tiempo de la prueba, no presentaron indices de fatiga que permitan concluir relación directa con su submáxima de frecuencia cardiaca y niveles de lactato sérico.
Se necesitan más estudios en mayor número de animales que permitan establecer, entre otras cosas, valores de lacto sérico y su relación con la frecuencia cardiaca en caninos sometidos a pruebas de esfuerzo fisico, con la intención de saber y conocer más sobre la incorporación adecuada de un plan de entrenamiento fisico en pacientes caninos.