INTRODUCCIÓN
La diarrea viral bovina (DVB) es una enfermedad infectocontagiosa, de distribución mundial, que induce graves patologías reproductivas, respiratorias y gastrointestinales en la ganadería bovina, lo cual, causa importantes pérdidas económicas (Lanyon et al. 2014). Su naturaleza silenciosa, infecciones transitorias prolongadas y la existencia de animales persistentemente infectados (PI), como reservorios eficientes, son responsables de su presencia ubicua en las poblaciones de ganado bovino, en todo el mundo (Moennig & Becher, 2018). El bovino es considerado el hospedero natural del virus (Walz et al. 2010) y las infecciones con el virus son endémicas, a nivel global (Scharnböck et al. 2018).
El agente etiológico de la enfermedad es el virus de Diarrea Viral Bovina (VDVB), que tiene como genoma un ARN de polaridad positiva, envuelto, esférico, que mide de 40 a 60 nm, pertenece al género pestivirus de la familia Flaviviridae y se clasifica en dos biotipos, dependiendo de su comportamiento en cultivos celulares citopáticos (CP) y no citopáticos (NCP). Adicionalmente, dado que la ARN polimerasa del VDVB no posee la capacidad de corrección, cabe esperar una alta tasa de mutaciones y de sustituciones, por lo que se presenta una amplia variedad genética, permitiéndole evadir la respuesta inmune del huésped, dificultando los programas de control y de erradicación (Walz et al. 2020; González-Bautista et al. 2021).
La DVB presenta manifestaciones clínicas y lesiones variadas, dependiendo el momento en el que se presenta la infección, el genotipo y el biotipo del virus, siendo las más importantes las formas reproductivas, debido al impacto económico, efecto inmunosupresor y, en consecuencia, la susceptibilidad a infecciones secundarias en los animales (Campbell, 2004).
Entre las metodologías diagnósticas para determinar la presencia de la enfermedad en una región, se tienen la detección de antígeno viral y anticuerpos o genoma viral (Houe et al. 2006). Los métodos serológicos son un componente clave durante la fase de vigilancia de los programas de control del VDVB y permiten monitorear la seroprevalencia, a nivel del hato y regional. La detección de antígeno viral permite identificar la prevalencia de la enfermedad y la posible introducción de animales PI para su posterior eliminación (Wernike & Beer, 2022). La detección de anticuerpos específicos se realiza mediante pruebas serológicas, especialmente, la seroneutralización, que ha mostrado tener una alta especificidad y sensibilidad; sin embargo, al ser bastante laboriosa se prefiere la utilización del ELISA indirecto y competitivo (Ridpath et al. 2010).
Cuando se desea medir la distribución del VDVB en una población bovina, se debe tener presente la vacunación y la presencia de los animales PI. En los animales vacunados, el diagnóstico serológico permite medir cuál es la respuesta inmunológica hacia las vacunas, lo que determina si hay o no una respuesta inmune de protección (Toker & Yeşilbağ, 2021). En el caso de infecciones persistentes (PI), la detección directa del virus en animales portadores es el principal método de diagnóstico, toda vez que estos animales pueden ser negativos a las pruebas serológicas (Tomazi Fritzen et al. 2024).
Para establecer la seroprevalencia en poblaciones no vacunadas, se determina la proporción de seropositivos bovinos de una muestra aleatoria y representativa de dicha población, usualmente, alrededor del 10 %. Es importante tener presente que los bovinos mayores de seis meses, que no hayan sido vacunados contra el VDVB y que tengan anticuerpos contra este virus, son animales que sufrieron infección natural y que poseen inmunidad contra la enfermedad, la cual, es superior a la que puede ser inducida por cualquier vacuna, siendo, además, libres de VDVB, con un 99 % de seguridad (Lanyon et al. 2014).
A nivel mundial, se han detectado diferentes niveles de seroprevalencia de VDVB en poblaciones bovinas de varios continentes; por ejemplo, en Irlanda, en un programa de erradicación, que inició en 2013, se logró reducir la seropositividad de 11,27 %, en los rebaños de cría y el 0,78 %, de los terneros, examinados ese año, hasta 0,56 %, en los rebaños y 0,03 %, en los terneros, en 2020 (Casey et al. 2022). En el continente africano, en el Noroeste de Etiopía, se hizo un estudio de seroprevalencia en hatos bovinos lecheros, encontrando un promedio de seropositividad de 26,84 % (Demil et al. 2021).
Respecto a la prevalencia, en Estonia, se analizaron 120 hatos bovinos lecheros, entre 2019 y 2020, encontrando una prevalencia promedio del 27,0 %, de bovinos positivos para el virus VDVB (Mõtus et al. 2021). En otro estudio realizado en dos regiones productoras de ganado de leche en Chile (Alocilla & Monti, 2022), se encontró, para el VDVB, una prevalencia real del rebaño, de un 77 % y una prevalencia individual real de infección activa, de un 3,5 % (González-Bautista et al. 2021).
En Colombia, se ha reportado la presencia de animales PI en diferentes regiones del país, con una prevalencia que oscila entre el 1 y 10 % de los animales positivos, los cuales, son los responsables de mantener la enfermedad en una población determinada (Quintero et al. 2019). Igualmente, se han realizado diferentes estudios de seroprevalencia, que comprueban la presencia del virus (Mogollón et al. 1990; Jaime et al. 1996; Vera et al. 2003; González-Bautista et al. 2021; Martínez-Rodríguez et al. 2021; Rúa Giraldo et al. 2023). En la región oriental existen evidencias serológicas de la presencia del virus. Un estudio realizado en el departamento de Santander reportó una seroprevalencia de 29,7 %, demostrando la importancia de la enfermedad en la zona (Vargas-Niño et al. 2018); sin embargo, no hay estudios sistemáticos que indiquen la seroprevalencia de la región nororiental y, en especial, en la provincia de Pamplona.
La región de Pamplona es una zona de bosque altoandino, con una fuerte vocación lechera, donde predominan las razas lecheras y de doble propósito y posee una población bovina estimada de 3.322 animales. El objetivo del presente trabajo fue determinar la seroprevalencia de una población bovina de Pamplona y determinar posibles factores de riesgo, con relación al manejo propio de la región.
MATERIALES Y MÉTODOS
Ubicación. El estudio se realizó en la provincia de Pamplona, ubicada en las estribaciones de la cordillera oriental, a 2.200 m s.n.m.; el clima es seco y la temperatura varía de 8 a 18 °C, con un régimen de lluvias, que va de mayo a agosto. El ganado predominante en la región corresponde a razas criollas y sus cruces con razas doble propósito, especialmente, el ganado normando.
Tipo de estudio y selección de predios y animales. Se realizó un estudio descriptivo y de corte transversal. Teniendo en cuenta que no se tenían antecedentes, ni estudios formales de la enfermedad para la región, se seleccionó el tamaño de muestra usando, como referencia, un nivel de confianza del 95 %, una prevalencia estimada del 50 %, un error de estimación del 5 %, una probabilidad a favor del 0,5 y una probabilidad en contra de 0,5 %, así como el último censo agropecuario, que incluía, aproximadamente, 3.322 animales.
La población mínima fue obtenida tomando en cuenta los factores, tanto logísticos como estadísticos; en estos últimos, se tuvo en cuenta, principalmente, la relevancia del tamaño de la muestra, con relación al efecto y a la significancia estadística de la misma (Hulley et al. 2001). Los criterios de inclusión fueron bovinos hembra en edad reproductiva (mayores de dos años), no vacunados.
El promedio de animales por predio para el municipio no supera los 20 bovinos, por lo tanto, se muestrearon todos los animales del predio, que cumplían con los criterios de inclusión. En aquellos casos donde los predios tenían más de 20 animales, se muestrearon un mínimo de 10.
Toma de muestras. Se recolectaron 10 ml de sangre en tubos tipo vacutainer® sin anticoagulante. Para obtener el suero, estos fueron llevados al laboratorio de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Pamplona, donde se centrifugaron a 2.500 rpm, por 15 minutos, para la extracción del suero, los cuales, se conservaron en crioviales, a -20 oC, hasta su procesamiento. Se obtuvieron 324 muestras de suero de bovinos no vacunados de 82 predios, distribuidos en municipios y en veredas de la provincia de Pamplona.
Desarrollo del ELISA contra VDVB. Las pruebas para detectar anticuerpos específicos contra VDVB fueron realizadas utilizando un inmunoensayo enzimático comercial de la casa IDEXX®, de acuerdo con las instrucciones del fabricante. La lectura, la interpretación de resultados de ELISA y el análisis para los informes, así como la gestión de los datos sanitarios, se realizaron utilizando el software xChekPlus. Algunos de los animales no presentaron pruebas concluyentes, de acuerdo con lo reportado por el fabricante, por lo que, en este caso, se repitió la toma de muestra y análisis.
Cuestionario. Se hicieron dos encuestas: A) Encuesta a los productores, con el objeto de determinar las características de los sistemas de producción del municipio, basado en datos generales de las explotaciones, relacionados con 1) manejo, 2) alimentación, 3) uso de inseminación artificial o monta natural, 4) contacto con animales de otras explotaciones, 5) número y censo de animales, 6) sistema de explotación, raza, tipo de explotación, 7) Presencia de abortos y 8) así como datos de índices reproductivos. B) Encuesta a pie de animal, con el objeto de recolectar datos específicos acerca de: a) edad, b) número de partos y c) presencia de abortos e índices reproductivos específicos. Los datos obtenidos fueron utilizados para hacer correlación con los hallazgos, a nivel seroepidemiológico, con el fin de determinar factores de riesgo relacionados.
Análisis de los datos. Todos los resultados se analizaron mediante estadística descriptiva. Para los análisis estadísticos se utilizaron, principalmente, el coeficiente de contingencia de Pearson, el cual, aplica la estadística Ji cuadrado, para determinar posibles asociaciones y los coeficientes de correlación, mediante tablas de contingencia de Pearson. Para la obtención de los resultados se utilizó el paquete estadístico SPSS versión 19.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
El presente trabajo constituye el primer estudio sistemático realizado en la zona lechera de Pamplona, donde se utilizó la técnica de ELISA indirecto, para determinar la seroprevalencia del VDVB. De las 324 muestras de suero analizadas, 49, procedieron de 18 predios y fueron positivas a la prueba de ELISA indirecta, lo que correspondió a una seroprevalencia individual de 15,12 % (49/324) (95 % CI 11.61 - 19.45) y de 21,95 % (18/82) (95% CI 14,28 - 32,14), para predios. Este valor se encuentra por debajo de los reportados para diferentes partes de país.
Vargas-Niño et al. (2018) reportaron una seroprevalencia de 29,7 % para el departamento de Santander, encontrando una homogeneidad en todos los municipios estudiados. En un estudio realizado con 96 animales en la sabana de Bogotá, se encontró una seropositividad del 56 %, sin síntomas clínicos evidentes, como en los animales analizados en el presente estudio (Parra et al. 1994). Martínez-Rodríguez et al. (2021)obtuvieron una seroprevalencia del 65 %, para animales y 100 %, para predios, en Valledupar, encontrando variaciones significativas relacionadas con la edad. Adicionalmente, se han determinado seroprevalencias en Boyacá, del 62,7 % (Pulido et al. 2009) y en el Valle del Cesar, se determinó una prevalencia del 46 % (Peña, 2011). Estas marcadas diferencias con las prevalencias encontradas en Pamplona se pueden explicar por la densidad y la compacidad del rebaño, la transferencia de animales entre explotaciones, la presencia de animales PI y a las condiciones medioambientales (Uddin et al. 2017; Hashemi et al. 2022).
Las bajas prevalencias encontradas en el presente trabajo pueden estar asociadas a una baja circulación del virus en la región, debido al tipo de explotaciones, donde predominan los hatos pequeños, con un manejo tradicional con baja tecnificación y con limitada introducción de animales nuevos. Se destaca la presencia de toros propios en los predios y la utilización de la monta natural; sin embargo, no todos los predios poseen machos, por lo que el préstamo de estos entre explotaciones es una práctica común.
Respecto a la encuesta de caracterización de los predios, se lograron obtener datos de 62 cuestionarios completos, con los cuales, se pudo obtener información acerca de la caracterización de las explotaciones. Así, se pudo determinar que, 93,5 % (58/62) de los predios tenían menos de 20 animales, solo en 6,4 % (4/62) predios se reportaron abortos esporádicos y no de manera reciente; no se llevan registros formales productivos ni reproductivos; la monta natural es el principal sistema utilizado para la reproducción; solo el 5,3 % (3/56) de los predios estudiados utilizaban la inseminación artificial, pero, igualmente, por razones culturales, utilizaban lo que se conoce como toros “repasadores”, que montaban a las hembras recién inseminadas, con el fin de asegurar la monta. Esto no permitió realizar una separación absoluta entre el uso de la monta natural y la inseminación artificial.
No se encontraron relaciones estadísticamente significativas entre la presencia de animales seropositivos y la presencia de abortos, ni con la raza o la edad y el número de partos (p>0,05). Finalmente, se pudo determinar que en el 66 % de los predios en donde se presentaron casos positivos (12/18), prestaban los machos para la monta o las hembras tenían contacto con hembras de otras explotaciones. Los predios en donde se realizaba esta práctica tuvieron seis veces más riesgo de ser positivos a DVB frente a los que no, de acuerdo con la OR encontrada, indicando una relación bastante alta, mientras que el valor de X2 fue de 0,0017 (p<0,05), por lo que constituyó un factor de riesgo y, además, evidenció una relación con la presencia de los animales seropositivos, así como la posibilidad de contacto con animales de otras explotaciones.
Aunque en este trabajo no se realizó una determinación sistemática de títulos serológicos en machos, el que se compartan los machos entre fincas fue un factor de riesgo reconocido. Esto puede estar relacionado con la eliminación del virus, toda vez que se encontró una relación directa entre el uso de los machos compartidos y la mayor presencia de positividad serológica en los predios. La eliminación del virus por parte de los machos ha sido demostrada, toda vez que hay evidencia que el virus puede infectar los tejidos reproductivos con consecuencias reconocidas sobre la fertilidad, debido a su eliminación por el semen, relacionado con la replicación en las vesículas seminales y la glándula prostática, tanto en animales con infección aguda como en animales PI (Rikula et al. 2008). La infección puede persistir durante varias semanas en los testículos, convirtiendo al semen en una fuente potencial de infección (Givens et al. 2003).
Si bien la seroprevalencia indica la difusión y la exposición a un determinado microorganismo en una región, el riesgo epidemiológico que implican animales seropositivos o seronegativos diferirá́, según el virus que se considere. Un animal seropositivo al VDVB señala a un potencial portador del virus y, por otra parte, un bovino seronegativo al VDVB podría indicar la presencia de un portador persistentemente infectado con el virus. Ambas situaciones, serológicamente distintas, tendrían similar significancia epidemiológica en la diseminación de la DVB (Su et al. 2023). Por esta, es necesario determinar la presencia de animales PI, toda vez que estos constituyen una fuente importante del mantenimiento de la infección.
En el presente estudio se encontraron hatos pequeños con deficiencias en el manejo y la falta de registros, lo que no permitió determinar índices reproductivos, que indicaran el efecto económico o sanitario. Es importante señalar que algunos estudios revelan una disminución en la fertilidad en vacas, aparentemente sanas, que tenían anticuerpos a DVB detectables, antígeno de DVB o ambos (Kale et al. 2011). La infección puede no causar signos clínicos obvios o una amplia gama de signos en asociación con otros complejos de enfermedades, lo que dificulta la evaluación de su impacto económico y, probablemente, se subestime (Laureyns et al. 2010).
Debido a que el estudio se realizó sobre una población no vacunada, la presencia de anticuerpos indica una infección natural y la circulación del virus en la población bovina de la provincia de Pamplona y, pese a la baja prevalencia, no se descarta la posible presencia de PI, toda vez, que estos animales constituyen la principal fuente de infección, por lo que se recomienda complementar los estudios serológicos con otros, que permitan identificar este tipo de animales.
Como conclusión, la seropositividad encontrada en el estudio indica el contacto de la población con el VDVB en la población bovina de la provincia de Pamplona, donde puede estar circulando de manera inaparente, sin la presentación de signos clínicos evidentes.
A pesar de encontrar prevalencias para DVB en la región Nortesantandereana, inferiores a las encontradas a nivel nacional, se puede dilucidar que es una enfermedad relativamente común en dicha región, máxime que es una prevalencia encontrada en hatos que no vacunan, por lo que se convierte en factor de riesgo para propagarse a regiones vecinas del Nororiente colombiano, a la vez, que puede incrementar las pérdidas económicas, por el impacto negativo en los índices reproductivos y la incidencia de abortos, relacionados con dicha infección. Se hace necesario implementar medidas de control, buscando reducir la incidencia de la enfermedad, como adopción de programas de vacunación, prácticas de manejo sanitario adecuadas, programas de reproducción basados exclusivamente en inseminación artificial y continuo monitoreo serológico del ganado bovino.
El préstamo de machos entre las diferentes explotaciones y las condiciones de manejo presentan relaciones estadísticamente significativas en los predios, donde se determinaron la presencia de animales seropositivos al VDVB.
Se requieren estudios sistemáticos para determinar la presencia de animales PI, como fuente principal de la infección, sobre todo, en aquellas explotaciones donde están presente los animales seropositivos.